Entradas

Phil dice que el invierno va a ser largo

Como decía Bill Murray en Atrapado en el tiempo, hoy es el Día de la Marmota. Otra vez. Y sí, el animal ha salido esta mañana en Punxsutawney, ha visto a la multitud que esperaba su predicción y ha intentado huir en plan pies para qué os quiero. Estaba rebelde, ha dicho uno de los miembros del Club de la Marmota, que ha acercado el oído al mamífero —con cuidado, no fuera a morderle la oreja—y le ha contado que ha visto su sombra. O lo que es lo mismo: que nos esperan seis semanas más de frío y nieve. El invierno va a ser largo. Pero no sólo climatológicamente hablando. Van a ser semanas en las que oíremos hablar de los twitts mañaneros de Trump, de las burradas que decida soltar dependiendo de cómo se haya levantado, de si le ha dado el viento sur o de si ha decidido nombrar a otro purista de la raza, otro creacionista u otro iluminado. Y en España, fiel a la tradición popular, las veremos venir, diremos esto y más tarde aquello, tenderemos al buenismo y a opinar según las directrices europeas. Cataluña seguirá en sus trece, Euskadi embarcada en un viaje para recuperar la memoria de no se sabe quién, escuchando a los partidos hablar de sí mismos como si fuera trascendental para la democracia. Y así, mientras surgen nuevos casos de corrupción que no irán a ninguna parte o se sobreseerán, cada mañana nos levantaremos con una ocurrencia del presidente del crep en la cabeza. Ante semejante imagen, lo normal es que cualquier marmota —o animales más inteligentes— prefieran regresar a su madriguera.