Las hermanas Alba

Mezcla de novela negra y diario de escritor, en Las hermanas Alba se unen de forma natural ficción y realidad, y desfilan personajes verdaderos o inventados con el fondo de una ciudad que gracias a Álex Oviedo adquiere un peso literario definitivo.

Oviedo logra en Las hermanas Alba lo que muchos escritores actuales buscan, pero pocos encuentran: reunir en una novela breve los rasgos determinantes que están llamados a renovar el género narrativo en estos comienzos de siglo.

Sinópsis

Alberto Pilares es un escritor de provincias que malgasta su tiempo en una empresa que lo disgusta. Sin embargo, un buen día descubre en la desaparición de dos ricas hermanas una buena historia que contar.

El hallazgo accidental de un cadáver en Bakio y la ausencia de noticias sobre las dos misteriosas mujeres lo empujan a averiguar su paradero. Pilares se transforma desde entonces en periodista ocasional e investigador en apuros para conocer más sobre las hermanas Alba, las ricas herederas de una fortuna bilbaína.

Datos Técnicos

  • Editorial: Bassarai
  • Género: Novela negra
  • Nº de Páginas: 160
  • Precio: 12€
  • 1ª Edición: Febrero 2009
  • ISBN: 9788496636200

Donde encontrarlo

Descatalogado. En caso de estar interesado enviar mail a alexoviedo1968@gmail.com

Entrevista de Pedro Tellería para Espacio Luke (Abril 2009)

Entrevista en Pérgola (Mayo 2009)

Pérgola 09

Javier Maura en Espacio Luke (Junio 2009, parte I)

http://www.espacioluke.com/2009/Junio2009/maura.html

Conozco a Alex desde hace años, también a Kepa desde tiempo atrás (aun antes de Bassarai, el sello editorial tan selectivo que timonea), y he presentado libros en esta librería, de la que soy cliente habitual. A pesar de eso, me siento intranquilo, porque Las hermanas Alba es una novela compleja, siendo por el contrario fácil de leer. Además, esto no es frecuente y constituye una dificultad añadida, el texto de la contracubierta resume muy bien la novela.

Cuando un autor o autora nos ofrece su obra, nos está invitando a emprender un viaje a su mundo de ficción (a su París en globo, tomando prestado el hermoso título de un libro de relatos de María Bengoa), un viaje que en mi caso, si lo termino, me produce alegría. Alegría por lo aprendido en la historia relatada, por lo aprendido del autor o autora en cuanto a estructura, personajes o la forma de rematarla. Suelo pensar en lo que me evoca para escribir o en la próxima lectura que proyecto. Por tanto, la realidad que ha trastocado la ficción vuelve a su ser.

Sin embargo, al terminar de leer algunas novelas o relatos (una minoría), el final del viaje me llena de inquietud. Me bajo del globo con la sensación de que no vuelvo al lugar del que salí, que alguna pieza de la realidad se ha descolocado. Esto me ocurrió con Las hermanas Alba. Cuando la terminé de leer me quedé un rato mirando al infinito.

¿Por qué dos reacciones diferentes ante obras aparentemente similares? Sostengo que las novelas y los relatos tratan de desvelar los mimbres de los que estamos hechos las personas. El género humano es el único en la tierra capaz de asombrarse al reconocerse, incapaz de encontrar sus límites tanto por arriba como por abajo. Aunque suene a paradoja, somos una caja de sorpresas para nosotros mismos. La mayoría de las novelas o los relatos se limitan a describir la caja. Las otras, entre ellas Las hermanas Alba, consiguen abrirla y mostrar parte de su interior; de ahí la inquietud.

¿Qué es Las hermanas Alba, os preguntaréis? Permitidme la licencia de jugar a la ruleta china, ese juego sicológico que traslada conceptos entre mundos diferentes. Si Las hermanas Alba fuera un pincho, sería a mi entender una croqueta. Una croqueta que se compone de envoltura, masa e ingrediente.

La envoltura

La trama argumental de la novela se resume en los dos primeros párrafos del texto de contracubierta: un escritor vocacional bilbaíno, Alberto Pilares (inciso: Pilares es lo que técnicamente se denomina un “heterónimo” de Alex Oviedo, es decir, en trazo grueso alguien que comparte con Alex su ADN, pero no su DNI), se encuentra en un momento de sequía creativa. Ha publicado una sola novela, pero para su desconcierto se la editan en euskera, lengua que Pilares desconoce. Busca desesperadamente una historia que contar, cuando casualmente le llega la de las hermanas Alba.

Las hermanas Alba son dos jóvenes, guapas y glamurosas empresarias, convencionales desde el punto de vista de la burguesía bilbaína (viven en Bilbao y veranean en Bakio), que patrocinan una fundación cultural y que de la noche a la mañana dejan de aparecer en público sin que nadie denuncie su desaparición. Típico en ciudades abarcables, pronto corren rumores sobre ellas: se fueron porque las amenazaban… y otros. Unos meses después aparece un cadáver en la playa de Bakio, que la prensa relaciona con una de las hermanas.

Sin embargo, a pesar de la desaparición de las hermanas, tanto la fundación como las empresas parecen marchar sin dificultad, gestionadas por un personaje femenino que las suple como si fuera una tercera hermana Alba.

Pilares, que trabaja como diseñador gráfico en una imprenta –por cierto, bastante desastrosa–, va entrando poco a poco en la historia y termina entregándose apasionadamente a la investigación del paradero de las misteriosas hermanas Alba. Se arriesga como un conductor en un camino envuelto en la niebla: ve luces y contornos, pero no calcula distancias ni percibe con claridad. A pesar de eso, no ceja en su determinación.

Lamento no poder contar el final, Alex me mataría, pero me atrevo a opinar que remata la novela con la maestría de los mejores autores de intriga o de novela negra.

(…) Continuará

Javier Maura en Espacio Luke (julio-agosto 2009, parte II)

http://www.espacioluke.com/2009/Julio2009/maura.html

La masa

Paralelamente a su investigación sobre las hermanas Alba, Pilares mantiene una búsqueda interior, esta vez con espíritu de minero, buscando su veta de escritor. Para ello cuenta principalmente con tres amigos, que junto con Pilares conforman una versión literaria de los tres mosqueteros, todos distintos, todos unidos. Los tres son personajes reales, al menos en apariencia:

  • Sergio Arrieta. El que ayuda, aconseja y comparte con Pilares la historia de las hermanas Alba.
  • Óscar Alonso. El que diagnostica a Pilares sus enfermedades literarias y le propone soluciones.
  • Txema García Nieto. El estímulo de Pilares, escritor compulsivo siempre en vena creativa y un poco en su nube.

Pilares se compara con ellos y con otros autores, asume las reflexiones de otros creadores sobre el proceso de creación (la influencia de la inspiración, del trabajo, de la suerte) y extrae sus propias conclusiones (página 36: amante ingrata que le pide más de lo que puede dar, pero de la que sigue enamorado como la mariposa de la luz).

Al mismo tiempo, disecciona el panorama literario bilbaíno (editores, libreros, escritores) con pluma ácida, pero no amarga, con humor y un atisbo de esperanza. Nos habla de intereses económicos vestidos de compromiso cultural, de la asimetría de los idiomas en la edición vasca, de la arrogancia de las instituciones, de las influencias en los premios literarios y, en definitiva, de la soledad del creador como patera en medio del Estrecho.

Lo mismo que en la investigación que después quiere ficcionar, la de las hermanas Alba, en su búsqueda interior Pilares también lucha con la bravura del toro en la plaza. La búsqueda es autoficción para el autor, real para Pilares y ficción para nosotros como lectores, todo mezclado.

En el fondo, Pilares quiere demostrarse a sí mismo, y a los demás, que es capaz de concebir y contar una historia como los demás escritores a los que conoce y, en algunos casos, admira.

El ingrediente

Aparece en la novela un personaje, también real, Seve Calleja, también escritor, que actúa un poco como el Pepito Grillo de este Pinocho fabulador que se sienta a mi derecha. Un día le dice a Pilares: “Escribes bien, pero a tus novelas les falta alma”. Si esto te lo dice un amigo, una de dos: le das un abrazo o dos ostias, pero nada intermedio.

A Pilares esta crítica le espolea y le lleva a decir a un amigo que trata de fundar una editorial para publicar escritores vascos en castellano (página 38): “Me gustaría construir una especie de obra global que tenga a las hermanas como mera excusa”.

La obra total. Si leer es viajar, desde luego escribir es soñar. Escribir la obra total es el sueño inalcanzable de muchos autores, nuestro Santo Grial. Sueño de quijotes, también sueño artúrico, pero que mientras exista no faltará quien escriba, a pesar del esfuerzo cotidiano, de los desprecios de las editoriales, de los torpes malabarismos de los suplementos culturales o de la decepción de ver publicada una obra y no verla en las librerías por una deficiente distribución.

Y escribirla desde Bilbao, que, por cerrar la metáfora de la croqueta, es el aceite caliente en el que nadamos y nos freímos, una ciudad que literariamente aún no ha matado al padre, que aún no ha enterrado a sus mitos, para que fertilicen la tierra sobre la que pueda brotar libremente la energía creativa que atesora. Una ciudad, como apunta Pilares, que algunos prefieren que siga siendo, literariamente, una cómoda charca para que no lleguen demasiadas ranas a quitarles el sitio, en lugar de río que fluya conformando su cauce.

Lo que ha construido Alex Oviedo con Las hermanas Alba no es el sueño imposible de Pilares, pero al mezclar como ingrediente el alma, la autenticidad, consigue una valiosa verosimilitud que trasciende a la historia de las hermanas y hasta a la de Pilares.

Y es que en la construcción de la novela, Pilares observa a las Alba desde una posición donde cree que está quieto, pero Alex Oviedo como autor sabe que no es cierto, que su lugar de observación también se mueve. Me imagino que a algunos esto os recordará los fundamentos de la teoría de la relatividad. Quizá lo inquietante de esta novela se derive de que los lectores, por lo menos yo, vislumbremos que el punto de observación del autor también se mueve, que ya no podemos fiarnos de la fijeza no ya de la posición del narrador, sino ni siquiera de la del autor, y eso nos desconcierta, pero también nos atrae porque no nos permite quedarnos al margen.

Esto es para mí Las hermanas Alba. Una novela que os propongo que degustéis porque lo merece… y mucho.