Sergio Arrieta

Escritor

El escritor Sergio Arrieta publica con Playa de Ákaba su primera novela: “La muerte alucinante de Lautréamont”.

La trayectoria del escritor Sergio Arrieta (Marsella, 1961) venía marcada por la publicación de varios poemarios (Ces jour que je t’abandonne, Brasero phréatique, Al borde del tiempo azul y La luz negra de tu ausencia) y un libro de relatos (No te llamaré soledad). Sin embargo, la figura del conde de Lautréamont siempre le estuvo rondando. “Quería escribir una novela sobre el autor de Los cantos de Maldoror. Ningún poeta llegó ni llegará a las inmediaciones de los parajes atormentados, tétricos, surrealistas, llenos de poesía fulgurante y lúgubre que Lautréamont creó en sus Cantos.”

Cuál fue el origen de esta novela.

Leí un artículo sobre él a los pocos días de volver de París y sentí que tenía que escribir este libro. Digo bien: TENÍA. Al igual que le pasa a mi protagonista, me vi obligado a redactar la novela que el conde no pudo escribir por culpa de su muerte prematura.

Qué es lo que más le costó.

-Me preocupaba defraudar a Lautréamont, necesitaba encontrar su voz oscura y penetrante, para lo que tuve que documentarme hasta dejarme poseer por su espíritu. He mezclado el surrealismo con el terror, el realismo mágico, una investigación policial y ciertas dosis de erotismo y filosofía. Y humor: el campechano del comisario Vaillant y el inquietante del aparecido Lautréamont.

Por qué cree que sigue siendo un gran desconocido.

Todo en él fue misterio y oscuridad. Nació en Montevideo en plena guerra y murió veinticuatro años en un París asesidado por los prusianos. La muerte habitó su vida —apenas conoció a su madre— y obra, que es a ratos blasfema y obscena, no apta para todos los públicos. De ahí que se le esconda. Es sulfuroso, da miedo. Pero es tan genial que ha fascinado a Cortázar, Dalí, Neruda, Rubén Darío…

Cómo definiría Los cantos de Maldoror.

En ellos está descrita con una sintaxis zigzagueante toda nuestra tiniebla. Con un humor mordaz o sarcástico, que le sirve incluso para ridiculizarse. Hay escenas que carecen de lógica, pero son de tal belleza poética y macabra que atrapan al lector. Representan una suerte de biblia negra del surrealismo. Y no olvidemos que André Bretón reivindicó su figura al fundar el movimiento surrealista.

La entrevista apareció en el suplemento “Pérgola” del periódico Bilbao del mes de agosto de 2017

La foto es de Miguel San Cristóbal