Andrés Tejo

Músico y escritor

Andrés Tejo publica la primera parte de su tetralogía fantástica “El legado del portador” (Ed. Titanium)

Inquietud, vehemencia o creatividad pueden ser tres de los adjetivos que identificarían a este joven bilbaino que alterna su interés por la música —es profesor de guitarra y el piano, compone bandas sonoras y toca en varios grupos— y la escritura. Su pasión por esta última le ha llevado a escribir El legado del portador, “una saga de carácter fuerte y profundo, de intriga constante, en la que cada final de capítulo genera una incógnita que no se va a resolver a veces en la primera novela sino que podrá hacerlo en la cuarta”. La primera entrega, Despertar, cuenta la historia de Sarah, una chica que se queda sin madre y descubre unas habilidades que le hacen especial, incluso en Sendaris, el mundo al que se ve obligada a viajar.

Andrés Tejo se ha basado “en las sagas de otros mundos ficticios como Narnia, la Tierra Media, Memorias de Idhún, pero creando un mundo totalmente personal, con aspectos netamente juveniles, sobre todo en los personajes secundarios junto a otros más maduros. Y he querido que el lector esté siempre en permanente sorpresa, porque no he querido mostrar todo en este primer volumen, sino que se mantenga la intriga”.

¿Son volúmenes independientes?

Cada uno se referirá a una serie de objetivos. En el primero, Despertar, Sarah descubrirá esas habilidades que la hacen especial; en el segundo, Búsqueda, el objetivo será otro, y una vez cubierto pasará al tercero. Tengo hecha ya toda la cronología de las cuatro entregas.

¿Cómo es Sarah para Andrés Tejo?

He intentado crear una protagonista capaz de amoldarse a las situaciones que vive, distinta al perfil de los personajes de otras sagas. He querido que sus reacciones sean acordes a la situación que vive: a veces es títmida, otras atrevida y cobarde. Se encuentra en un mundo que desconoce, pero también tendrá que aprender a conocerse ella misma.

¿Por qué le dio por crear una banda sonora para la saga?

La música es un lenguaje muy universal, los cambios tonales y armónicos juegan con las emociones de las personas. Me di cuenta de que para escribir ciertas tramas o para sumergirme mejor en ellas necesitaba escuchar la música de bandas sonoras, no sólo las mías; al hacerlo las escenas cobraban intensidad. Ya tengo hecha una composición titulada Sarah´s Lost, que alude al momento en que pierde a su madre.

¿Con qué banda sonora iría bien El legado del portador?

Con la música de un director, John Williams, sin duda. Tiene un abanico de composiciones tan amplio que abarca cualquier emoción o situación.

¿Por qué le dio por escribir?

Cuando uno ha leído y disfrutado tanto con la lectura siente la necesidad de escribir. Es una evolución natural. Aún no me considero escritor, por supuesto, pero un escritor nunca deja de leer, necesita nutrirse de otros escritores. Y yo quiero que el lector disfrute leyendo tanto como yo lo he hecho.

La entrevista apareció en el número de julio de 2017 del periódico Bilbao

La foto es de Miguel San Cristóbal