Claroscuro

Si te viese cada mañana como ahora, desdibujada por los sueños, la luz de la ventana entrando de rondón e iluminando tu cuerpo desnudo para alejarlo de la noche; si te mirara y recordase aquella tarde en la que nuestros cuerpos se descubrieron para fusionarse en uno y sentir que no estaban solos; si te contemplase como aquel día en que te pedí admirar tu cuerpo abierto a las caricias; si hubiera hecho todo eso, quizás así entendiera hoy el dolor que te provoca que no te vea como antaño, que no te sonría cuando me despierto; y al cerrar los ojos volverte a ver así, como el fundido en negro de una película clásica.