Usted no está falsificado; usted es idiota

Hay una escena en Con la muerte en los talones en la que el personaje interpretado por Cary Grant intenta escaparse de Vandamm y sus esbirros haciendo que le echen de un salón de subastas. Para ello empieza a pujar en falso, obligando al responsable de la sala a llamar a la policía. En uno de los momentos más hilarantes, una de las señoras que atienden a la subasta le increpa muy digna: «Una cosa sabemos. Usted no está falsificado; usted es idiota» (en el original: «You are not a fake. You are a genuine idiot!»). Y Grant contesta con un sencillo y educado «Gracias».

Recordaba la película al escuchar en televisión a Manuel González Peeters —abogado de la defensa del ex socio de Iñaki Urdangarin ante el tribunal del caso Nóos—, decir del ex alcalde de Madrid y ex ministro de Interior «Este es idiota», después de que Alberto Ruiz-Gallardón manifestara su desconocimiento de si Urdangarin cobraba o no en su apoyo a Madrid 2016. En otras circunstancias cualquiera de nosotros hubiera definido a Ruiz-Gallardón con este apelativo generoso, casi eufemístico; pero no es propio de caballeros recurrir al insulto. De ahí que González Peeters haya recibido una reprimenda en forma de expediente sancionador por emplear dicha expresión contra el ex ministro en el interrogatorio.

El abogado, sin embargo, ha puesto de manifiesto en sus alegaciones ante la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Baleares que en ningún momento se dirigió a Ruiz-Gallardón para llamarle idiota sino que se limitó a emitir «una opinión particular» en el transcurso de una comunicación privada con su cliente, por lo que no se trata de «una falta de consideración o respeto». Asimismo, González Peeters se ha escudado en la «gran variedad de acepciones que ofrece el término». San Lucas, por ejemplo, usaba la palabra «para referirse a la persona privada, simple oyente, no escuchante»; y «a lo largo de la historia papal numerosos pontífices se refirieron a idiota como la persona que no atiende». Incluso desde aquí podríamos añadir lo que dice la RAE: Idiota: 1) Tonto o corto de entendimiento; 2) Engreído sin fundamento para ello; 3) Propio o característico de la persona idiota; 4) Que padece de idiocia —transtorno profundo de las facultades mentales, congénita o adquirida en las primeras edades de la vida—; y 5) Que carece de toda instrucción. Significados que nos permiten, sin ningún género de dudas, darle la razón al abogado y con los que podremos excusarnos cuando digamos de alguien que sí, que es idiota.