Libros con nueva vida

Hace ya seis meses se abrió en la calle Carnicería Vieja, en pleno Casco Viejo bilbaíno, la librería LIBU, un proyecto piloto impulsado por la asociación Zubietxe en el que se brinda una segunda vida a los libros. Pero no sólo eso: el espacio nace con la idea de que las personas que tienen muy difícil encontrar trabajo encuentren también una segunda oportunidad. De ahí que Libu nazca, como dicen sus promotoras con un valor añadido: será gestionado por personas en riesgo de exclusión social. Además, sus beneficios se reinvierten íntegramente en proyectos sociales realizados en Bizkaia. Libu nace de la mano de tres mujeres: una librera, una licenciada en Bellas Artes y una psicóloga especializada en psicología comunitaria. Y fue precisamente la librera la que me brindó la posibilidad de presentar Cuerpos de mujer bajo la lluvia (Arte Activo) en este nuevo espacio cultural, rodeado de textos clásicos sobre espadachines y damas en apuros, con autores a los que veneramos y quisimos imitar, de libros que nos invitan al pasado de una revolución en Francia o a un futuro de robots y Fundaciones; ediciones en tapa dura, en rústica, con sobrecubierta o con imágenes en color, álbumes de fotos, colecciones de relatos, poemarios que marcaron una época o novelas bendecidas por los premios; títulos que eran parte de una colección que un día empezamos, a los que íbamos a buscar una tarde de jueves al kiosco de periódicos, que releíamos sentados bajo un árbol o como excusa para observar el paso de una mujer por la que nos sentíamos atraídos. Miles de historias reunidas que nos invitan a pasar y a conocer más de ellas. Cada presentación tiene su ritual, su preparación, una sensación distinta de nervisosismo que te atenaza o te provoca sudores fríos, la duda de si los lectores acudirán o no a verte hablar. De si se sentirán obligados a leer lo que has escrito. El sábado, a la hora del vermú o el paseo con los críos, de las rabas o de las compras de fin de semana, nos juntamos para saber un poco más de estos Cuerpos de mujer bajo la lluvia; pero también para conocer a personas que con su labor nos hacen creer.