La música según Franco Battiato

Si lo pienso en frío no tengo ni idea de cómo se me ocurrió ir a La Coruña al concierto de Franco Battiato, quizás por la coincidencia de que estuviera en dos de los espacios en los que me siento más a gusto: el valle de Tena y Galicia. La duda era si verle cantar sobre el pantano de Lanuza, con motivo del Festival Pirineos Sur, o hacerlo en el Palacio de la Ópera de La Coruña. Primó la comodidad. Finalmente el concierto tuvo lugar anoche en el Palexco ante unas dos mil personas entregadas al músico siciliano, que desgranó algunos de sus temas más conocidos de su nueva antología Le Nostre Anime. Me compré en 1988 su disco Fisiognomica, que escuchaba sin parar, como me pasa con toda la música que llega a mi discoteca, en especial el tema que daba título al disco y dos de sus grandes éxitos: E ti vengo a cercare y Nomadi. Battiato peina canas y 72 años de fragilidad, canta con auriculares, sentado en una especie de diván, casi a ras de suelo, y mirando hacia un telepromter. Apenas mueve las manos, tan solo para subrayar los compases de alguna canción o el final de la misma. Cantó en italiano prácticamente todos los temas, incluidos tres fundamentales —Povera Patria, Prospectiva Nevski y L’Animale—, canciones que provocaron que un cosquilleo me erizara el vello de los brazos.

Decía Ramón Trecet —con motivo de la presentación en el atrio del Guggenheim de Music of the spheres, de Mike Oldfield—, que quedan pocos cantantes o grupos de los de los de antaño, de aquellos que marcaron una época, y que con el tiempo recordaremos que nosotros estuvimos allí. Con Oldfield, y con Battiato, un cantante que sigue conciliando el fervor del público, que le pedía que volviera a salir al escenario, aunque él dijera en broma que se había hecho ya de noche y era hora de retirarse. Prometedme que esta será la última, pidió con una sonrisa. No lo fue. Y a petición del público cantó Voglio vederti danzare y sí, danzó al ritmo de «la gente anciana que baile» el pequeño vals vienés que pone fin a la canción y con el que cerró el concierto.