Fotos simbólicas

Pues eso. Que yo también voy a romper la fotografía del rey, o la del presidente del gobierno, o la del lehendakari. Y la de las tres diputadas esas de la CUP muy dignas y reivindicativas, y levantaré un mausoleo con sus cenizas. Y como estoy en plan simbólico, haré trizas un ejemplar de la Constitución —la misma de la que todo el mundo habla pero cuyos artículos fundamentales seguimos sin desarrollar— y del Estatuto de Gernika, y del Código Penal si me apuran. Quizás incluso me haga una fogatita con la bandera rojigualda. O la estelada. O la ikurriña, que nos toca más de cerca. Así, para festejar la Navidad con algo de colorido rojo y verde. Y seguir quemando símbolos, que es de lo que se trata. A ver quién es el primero en sentirse molesto por mi evidente falta de respeto. O tal vez haya alguien que levante la voz para pedir que dejemos de preocuparnos por tonterías.