El escritor errante

Desde hace varios años oigo a los editores independientes decir —en círculos reducidos y con la boquita pequeña— que el problema de las editoriales es la distribución y que son necesarias otras formas de llegar a los lectores. Es cierto que no hablan de la cantidad ingente de títulos que se publican al año (que han llegado a rondar los cien mil), de la imposibilidad de que las librerías asuman semejante volumen (bastaría hacer una sencilla división para darse cuenta del número de novedades que recibe un librero al mes) o de esa otra frase de algún escritor en la que se apuntaba que existen en nuestro país más escritores que lectores. Eduardo Mendoza decía hace poco que no merece la pena leer muchos de los títulos que se publican —imagino que los suyos sí lo merecen, pero eso ya es otro cantar—, una frase que extraída de su contexto evidencia que un lector medio debe desbrozar el bosque de novedades para saber con cuál se queda. Si eres autor, además, cuentas con que los medios se van a hacer eco, generalmente, de escritores más populares, más premiados, quizás más guapos y elegantes, elevados por agentes o grandes grupos editoriales al Parnaso de los elegidos.

Y aquí volvemos a la frase inicial en la que aludíamos a la distribución como uno de los males del mundo editorial. La semana pasada, con motivo de la presentación de Cuerpos de mujer bajo la lluvia en Vitoria, me contaron la historia de un escritor que lleva vendidos unos 6.000 ejemplares de sus novelas por el tradicional método de Avón llama a su puerta. Otras fuentes hablan de 600 ejemplares y de sólo una novela, que tampoco está nada mal. Su nombre: S.H. López-Pastor. Cuando se quedó en paro en 2009 decidió dedicarse a escribir, que es lo que realmente le gustaba. Un año después ya había escrito su primera novela y publicado con Cultivalibros, una editorial on line. Pero lo difícil fue empezar a mover los libros para no quedarse con ellos empaquetados en casa. Así que se le ocurrió promocionar su obra visitando a los potenciales lectores, inicialmente en ciudades de La Rioja, que es donde vive (el escritor es vizcaíno), luego un poco más lejos. «Buenos días, soy un escritor que está promocionando su obra y ando buscando gente que le interese la lectura». Un sistema curioso que podrá además darle material para otros libros: negativas airadas, charlas distendidas, portazos…, la de experiencias que habrá vivido en este tiempo. De momento ya tiene un blog (http://shlopezpastor.blogspot.com.es/) en el que habla de todas estas cosas y también un seudónimo: el escritor errante.