Cortoplacismo

Leo en un libro sobre economía financiera o algo parecido —ya me gustaría saber cómo he llegado hasta él— que cada vez con más frecuencia «los gobiernos electos viven o mueren en las urnas; el cortoplacismo se ha convertido en una característica permanente de la política nacional. Las iniciativas a largo plazo están sujetas al escrutinio cada vez mayor del rendimiento a corto plazo». El cortoplacismo ha impregnado nuestra ropa, nuestros proyectos e ideales, nuestras aspiraciones de futuro, nuestra vida familiar o de pareja. Hemos perdido la capacidad de mirar al horizonte para centrarnos sólo en lo que nos dictan los pies. Nos miramos el ombligo sin entender que más tarde o más temprano acabaremos por tropezar.